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LABYRINTH MOVIE MAGAZINE (PROGRAM) ラビリンス/魔王の迷宮 · Henson Associates / Toho, 1986 (reedición Japón)
LABYRINTH MOVIE MAGAZINE (PROGRAM) ラビリンス/魔王の迷宮 · Henson Associates / Toho, 1986 (reedición Japón)
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PIEZA DE COLECCIÓN · PROGRAMA DE CINE JAPONÉS
LABYRINTH
MOVIE MAGAZINE (PROGRAM)
ラビリンス/魔王の迷宮 · Henson Associates / Toho, 1986 (reedición Japón)
FICHA DE IDENTIFICACIÓN
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Película |
Labyrinth (ラビリンス/魔王の迷宮) |
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Tipo de pieza |
Movie Program / Pamphlet — publicidad oficial de exhibición en sala |
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Estudio / Distribución |
Henson Associates, Inc. (producción) — Toho Publishing (edición en Japón) |
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Distribución internacional |
Tri-Star Pictures (EE. UU.) / Columbia–EMI–Warner (Reino Unido) |
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Dirección |
Jim Henson — producción ejecutiva de George Lucas |
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Reparto principal |
David Bowie, Jennifer Connelly |
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Año de la película |
1986 |
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Edición de esta pieza |
Reedición japonesa del programa original de 1986 |
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País de manufactura |
Hecho en Japón |
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Certificación |
FIVA — grado 9.0, categoría MBP-E |
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Folio de autenticación |
7503060858886 |
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Procedencia |
Adquirido por AztlanJin |
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Presentación |
Encapsulado protector rígido con etiqueta bilingüe de certificación FIVA, diseño AztlanJin × FIVA |
LABYRINTH: DEL FRACASO DE TAQUILLA AL CLÁSICO DE CULTO
El 27 de junio de 1986 llegó a los cines de Estados Unidos una fantasía musical que se apartaba radicalmente de todo lo que Jim Henson había hecho hasta entonces: Labyrinth, protagonizada por David Bowie en el papel del enigmático Jareth, el Rey Goblin, y por una entonces desconocida Jennifer Connelly en el papel de Sarah, una adolescente que debe atravesar un laberinto mágico para rescatar a su hermano pequeño. El guion corrió a cargo de Terry Jones, de Monty Python, sobre un diseño conceptual del ilustrador Brian Froud, con George Lucas como productor ejecutivo y el legendario Creature Shop de Henson dando vida a un elenco completo de criaturas de látex y animatrónica.
En su estreno, Labyrinth se topó con un panorama de competencia brutal —compartía cartelera con Top Gun, Karate Kid Part II y Ferris Bueller's Day Off— y con una recepción crítica tibia que la convirtió, contra todo pronóstico, en un fracaso comercial: recaudó apenas 12,7 millones de dólares frente a un presupuesto de 25 millones. Fue un golpe personal para Jim Henson, quien nunca volvería a dirigir un largometraje y falleció en 1990 sin ver la reivindicación completa de su obra.
Esa reivindicación llegó, precisamente, a través del formato doméstico: el lanzamiento en video convirtió a Labyrinth en un fenómeno de culto que creció generación tras generación, alimentado por la actuación icónica de Bowie —quien en 1992 comentó que cada Navidad nuevos niños lo reconocían como "el del Rey Goblin"— y por el trabajo de puppetry de Henson, hoy considerado fundacional dentro de la historia del cine de fantasía. La demanda del público sigue viva: en enero de 2025, TriStar Pictures dio luz verde a una secuela largamente esperada, confirmando que el interés por este universo está más vigente que nunca.
UN PROGRAMA DE CINE JAPONÉS: PATRIMONIO EDITORIAL EN PAPEL
En Japón, el programa de cine —el pamphlet o eiga panfuretto— no es un simple volante gratuito como en Occidente, sino un objeto editorial que se vende en la propia taquilla, heredero directo de los programas ilustrados del teatro kabuki del siglo XIX. Cada pamphlet reúne perfiles del elenco, notas de producción y arte exclusivo, pensado para que el espectador se lo lleve a casa como recuerdo tangible de la experiencia de sala. Esta tradición editorial ha generado en Japón un ecosistema de coleccionismo propio, con tiendas especializadas y comunidades de aficionados dedicadas a preservar estos materiales como patrimonio de la cultura cinematográfica.
El ejemplar aquí catalogado corresponde a una reedición japonesa del programa original de Labyrinth de 1986, publicada por Toho, y conserva la doble identidad visual de la campaña: el título ラビリンス junto al subtítulo 魔王の迷宮 ("El laberinto del Rey Demonio"), y el arte oficial de Tri-Star Pictures con Bowie y Connelly, además del sello de Toho y el logotipo de Tri-Star impresos en la contraportada, testimonio directo de la coproducción angloestadounidense y su distribución en el mercado japonés.
EL TRABAJO DE FIVA Y AZTLANJIN
AztlanJin adquirió esta pieza reconociendo su valor histórico como material publicitario original de uno de los títulos de culto más queridos del cine de fantasía de los años ochenta. Por esa relevancia, se sometió al proceso de autenticación de FIVA, que le otorgó un grado de conservación de 9.0 dentro de la categoría MBP-E, respaldado por un folio de verificación único (7503060858886) que documenta su origen, autenticidad y estado físico.
El resultado es una pieza de papel efímera —de esas que rara vez sobreviven cuatro décadas en buen estado— transformada en un objeto de colección documentado y protegido, con el respaldo de una certificación profesional que garantiza al comprador tanto la autenticidad del material como su condición de conservación.
POR QUÉ ESTA PIEZA INTERESA A UN COLECCIONISTA
Pocas películas condensan tan bien la trayectoria de "fracaso a clásico de culto" como Labyrinth, y ese mismo arco narrativo es lo que hoy impulsa la demanda de sus materiales originales entre coleccionistas de cine fantástico, seguidores de David Bowie y admiradores del legado de Jim Henson. A esa demanda internacional se suma la escasez propia de los programas de cine japoneses fuera de su mercado de origen, y el atractivo estético de un formato editorial que Occidente no tiene equivalente directo. Se trata, además, de un artefacto de papel cuya sola supervivencia en buen estado durante casi cuarenta años ya es, en sí misma, una razón de peso para su conservación.
Contar con un ejemplar certificado, documentado y protegido por FIVA no es solamente adquirir un programa de cine: es incorporar a una colección un fragmento verificado y bien preservado de la historia de uno de los clásicos de culto más queridos del cine de fantasía, con la tranquilidad de saber que su autenticidad y condición están respaldadas de forma profesional.
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